septiembre 4, 2022

Displasia de cadera en perros

Displasia de cadera en perros

Displasia de cadera del shih tzu

La displasia de cadera es un problema común en los perros de razas grandes, de hecho, cuanto más grande es el perro, mayor es el riesgo. Pero los perros pequeños y medianos no son inmunes. Si tienes un perro o estás pensando en adquirir uno, merece la pena que conozcas la displasia de cadera.Aquí veremos qué es la displasia de cadera, por qué se produce y cómo podemos gestionarla.

¿Qué es la displasia de cadera? El término displasia significa crecimiento o desarrollo anormal de un órgano o tejido. Así pues, la displasia de cadera es un desarrollo anormal de la cadera. Se produce durante la fase de crecimiento del cachorro.Para entender lo anormal, primero debemos tener una idea de lo que es normal.  La cadera normalLa cadera es la articulación esférica entre la pelvis y el fémur. La bola de la articulación de la cadera es en realidad la cabeza del fémur (hueso del muslo). La cavidad (acetábulo) forma parte de la pelvis. La bola encaja perfectamente en la cavidad y se mantiene en su sitio gracias a los tejidos blandos (ligamentos, la cápsula articular fibrosa y los músculos). Las superficies óseas están cubiertas por un grueso cartílago y un líquido lubricante que permite un movimiento suave y deslizante en múltiples direcciones.

Displasia de cadera en perros que caminan

La displasia de cadera es un problema de salud común en los perros que afecta a la estabilidad y la función de la articulación de la cadera. Puede afectar a cualquier perro, pero es más común en las razas de perros grandes. Los perros con displasia de cadera experimentan dolor, cojera y pérdida de movilidad. Afortunadamente, existen varias opciones de tratamiento para mejorar la calidad de vida de los perros con displasia de cadera.

La displasia de cadera canina es una afección ortopédica que se caracteriza por el desarrollo anormal de una o ambas articulaciones de la cadera, lo que conduce a la inestabilidad y degeneración de las articulaciones. La displasia de cadera puede afectar a una o ambas extremidades y puede ser de leve a grave.

En una articulación de la cadera que funciona normalmente, la cabeza del fémur se asienta dentro del acetábulo y se mueve suavemente con la ayuda del cartílago y el líquido articular. La articulación está asegurada por los ligamentos. La cápsula articular proporciona estabilidad, produce líquido y mantiene el líquido en la articulación.

Cuando un perro tiene displasia de cadera, la articulación de la cadera no se desarrolla correctamente. La cabeza del fémur encaja mal en el acetábulo (o no encaja en absoluto) y hay laxitud en la articulación de la cadera. Como la articulación es inestable, el movimiento de la pierna provoca un exceso de fricción en la articulación, lo que provoca una mayor deformidad. Con el tiempo, el cartílago de la articulación se desgasta. La articulación de la cadera acaba desarrollando osteoartritis, incluyendo crecimientos óseos anormales llamados osteofitos. El daño en la articulación limita la amplitud de movimiento del perro y hace que gradualmente le resulte más difícil mover la pata sin dolor.

Gran danés

Las caderas son articulaciones esféricas que normalmente encajan perfectamente para facilitar el movimiento. La displasia de cadera se produce cuando las articulaciones de la cadera no encajan correctamente y se vuelven inestables. La displasia de cadera provoca dolor, hinchazón, rigidez y, finalmente, artritis.

Los perros con displasia de cadera suelen empezar a mostrar síntomas durante su crecimiento (en torno a los 5-6 meses de edad). La enfermedad tiende a ser peor en los perros de razas medianas y grandes, en los que crecen rápidamente, en los que tienen sobrepeso y en los que hacen demasiado ejercicio cuando son jóvenes.

Algunos perros responden muy bien al tratamiento diario (control del peso, control del ejercicio y alivio del dolor), pero otros no lo hacen y requieren cirugía. Si su perro mejora con el tratamiento, es posible que tenga una vida larga y feliz.

La única forma de prevenir la displasia de cadera es dejar de criar perros con esta enfermedad. Existen programas de detección para comprobar que su perro tiene caderas sanas antes del apareamiento. Si elige una raza propensa a la displasia de cadera, pregunte al criador sobre las puntuaciones de cadera. Hable siempre con su veterinario antes de elegir un nuevo perro o de criarlo.

San bernardo

La displasia de cadera es un desarrollo o crecimiento anormal de la articulación de la cadera, que suele afectar a ambos lados. Está causada por diversos grados de soltura de los tejidos circundantes, inestabilidad, malformación de la rótula y artrosis.

La displasia de cadera es la causa más común de artrosis de cadera en los perros. Los perros de razas grandes, como los San Bernardos, son los más afectados, aunque los Pastores Alemanes y las razas de trabajo también suelen verse afectados. La displasia de cadera rara vez afecta a los perros pequeños.

A menudo, los perros jóvenes muestran una aparición repentina de cojera en las extremidades traseras. Pueden no querer hacer ejercicio, saltar o subir escaleras, y tener dificultades para levantarse desde una posición tumbada. Pueden desarrollar una marcha o un paso inusual, o mostrar signos de dolor o incomodidad cuando se les manipula en la zona de la cadera.

Se cree que la aparición repentina de los signos clínicos está asociada a microfracturas de la cavidad, ya que esta zona está sobrecargada por la presión de la articulación desplazada. A medida que el animal alcanza la madurez (12-18 meses de edad) estas fracturas se curan, lo que suele dar lugar a la desaparición de los síntomas de la enfermedad. La mayoría de los perros displásicos de entre 12 y 14 meses de edad caminan y corren con soltura y no tienen dolor significativo.

Puede que te hayas perdido