octubre 5, 2022

Como hacer pollo al horno con patatas

Como hacer pollo al horno con patatas

pollo asado en una sartén con patatas

Andrea Boldt lleva más de 20 años en el sector del fitness. Es entrenadora personal, entrenadora de carrera, instructora de fitness en grupo y maestra de yoga, y también tiene certificaciones en nutrición holística y fitness.

Cocinar el bocado de pollo perfecto en casa no requiere un título culinario. Sólo hay que saber cuándo hornear el pollo tapado o destapado, para crear los sabores y texturas que completen tu comida.

Consejo Tapa siempre el pollo guisado para que el vapor ayude a ablandar el ave. Las pechugas de pollo al horno pueden beneficiarse de una ligera cobertura para mantenerlas húmedas. Sin embargo, si quiere una piel crujiente, no cubra el pollo.

La forma de cocinar el pollo determina si necesita o no una tapa, o una cubierta de papel de aluminio o pergamino. Los platos tiernos y estofados se benefician de una tapa que mantenga el vapor, pero cuando quieras un pollo asado con piel crujiente, deja la tapa fuera.

El hecho de hornear el pollo tapado o sin tapar depende de tu objetivo final. Si estás haciendo un guiso, como un chili o un Cacciatore, sí que querrás cubrir el plato. Un guiso adecuado requiere que cubras el pollo con suficiente líquido (como caldo o agua) para llegar casi al mismo nivel que las piezas, pero sin cubrirlas.

pollo asado con patatas y zanahorias

Como no tengo experiencia en cocinar un pavo entero, he decidido compartir con vosotros una receta de pollo asado con patatas, que me gusta hacer muy a menudo. La hice para una cena familiar la semana pasada y hasta pude tomarle fotos. Todo el mundo disfrutó de la carne perfectamente sazonada y cocinada y me llevó menos de 2 horas hacerla.

Sé que algunas personas piensan que asar un pollo en casa es absolutamente innecesario, ya que puedes conseguir un pollo entero asado por no mucho dinero, pero créeme, este pollo casero sabe absolutamente delicioso.

Para comidas como este pollo asado entero con patatas, me gusta hacer un poco de mantequilla de ajo y tomillo, y frotarla por debajo y por encima de la piel del ave. También me gusta rellenar el interior del pollo con rodajas de limón, chalotas (o cebollas) y tomillo, para mantenerlo húmedo y añadir más sabores en el interior.

Mi madre solía hacer el pollo asado exactamente igual, y esta receta la he probado muchas veces. También cocino las patatas en la misma sartén al mismo tiempo que aso el pollo. Realmente ahorra tiempo, las patatas absorben parte de los jugos que suelta el pollo y sólo se lava una sartén.

pollo italiano con patatas al horno

No hay nada más fácil que el pollo con patatas al horno. Sano, sustancioso y sin necesidad de salsas cremosas o sabores enmascarados, este sencillo plato transforma la preparación de la cena en una tarea fácil: una preocupación menos en su día. Todo lo que necesita son pechugas o muslos de pollo, patatas, aceite de oliva, condimentos y una pizca de queso parmesano. La elaboración del plato requiere 15 minutos de preparación práctica y 30 minutos en el horno. Sírvelo con algunas verduras al vapor o con una ensalada mixta fácil, y utiliza las sobras de pollo para hacer jugosos sándwiches o wraps. Este plato sirve para cuatro personas, pero puede duplicarse fácilmente si la familia es más numerosa. Utiliza la receta tal cual o prescinde del queso si necesitas una comida sin lácteos. Tampoco contiene huevos ni otros alérgenos comunes como la soja o el trigo.

Cuando compres pollo fresco, comprueba siempre que la fecha de caducidad no sea superior a tres días. Las fechas de caducidad del pollo congelado son diferentes, ya que se conserva bien durante meses. Comprueba que la carne de la pechuga es firme, brillante y que la grasa que la rodea es blanca. Evite las pechugas que tengan una grasa grisácea, que parezcan viscosas o que sean demasiado pesadas para su tamaño, ya que podrían haber sido inyectadas con agua para añadir peso. Si es posible, opte por el pollo ecológico, ya que le garantiza que no tiene antibióticos ni otros aditivos y que tiene un mejor sabor. Si usas muslos, ten en cuenta que el corte con piel y hueso es el más barato, ya que no hay que pagar mano de obra extra. Depende de ti decidir si quieres pagar más por los muslos sin piel y sin hueso, pero recuerda que tanto el hueso como la piel añaden mucho más sabor. Compra media libra por persona si vas a comprarlos sin hueso, y tres cuartos de libra por persona si compras los muslos con hueso.

pechuga de pollo al horno con patatas y cebolla

No hay nada más fácil que el pollo al horno con patatas. Sano, sustancioso y sin necesidad de salsas cremosas o sabores enmascarados, este sencillo plato transforma la preparación de la cena en una tarea fácil, una preocupación menos en su día. Todo lo que necesita son pechugas o muslos de pollo, patatas, aceite de oliva, condimentos y una pizca de queso parmesano. La elaboración del plato requiere 15 minutos de preparación práctica y 30 minutos en el horno. Sírvelo con algunas verduras al vapor o con una ensalada mixta fácil, y utiliza las sobras de pollo para hacer jugosos sándwiches o wraps. Este plato sirve para cuatro personas, pero puede duplicarse fácilmente si la familia es más numerosa. Utiliza la receta tal cual o prescinde del queso si necesitas una comida sin lácteos. Tampoco contiene huevos ni otros alérgenos comunes como la soja o el trigo.

Cuando compres pollo fresco, comprueba siempre que la fecha de caducidad no sea superior a tres días. Las fechas de caducidad del pollo congelado son diferentes, ya que se conserva bien durante meses. Comprueba que la carne de la pechuga es firme, brillante y que la grasa que la rodea es blanca. Evite las pechugas que tengan una grasa grisácea, que parezcan viscosas o que sean demasiado pesadas para su tamaño, ya que podrían haber sido inyectadas con agua para añadir peso. Si es posible, opte por el pollo ecológico, ya que le garantiza que no tiene antibióticos ni otros aditivos y que tiene un mejor sabor. Si usas muslos, ten en cuenta que el corte con piel y hueso es el más barato, ya que no hay que pagar mano de obra extra. Depende de ti decidir si quieres pagar más por los muslos sin piel y sin hueso, pero recuerda que tanto el hueso como la piel añaden mucho más sabor. Compra media libra por persona si vas a comprarlos sin hueso, y tres cuartos de libra por persona si compras los muslos con hueso.

Puede que te hayas perdido